
Gatito chavetero poseído por un delincuente chalaco.
De retorno al Camino del Salmón Después de un año de encierro (Trabajo, clases en el instituto, ‘homework’ y demás) es duro ponerse al día con el mundo. Mis amigos ya se cansaron de invitarme a las reuniones, mi familia ya se dio por vencida y se conforma con preguntar por mí, mis sobrinas se dieron cuenta que soy su tía y no su amiga, las arrugas están saltando a mi rostro y Calamaro ya no canta a mi oído como antes… todo ha cambiado.
Algunas cosas siguen igual. Aún me acuesto y despierto mientras el día está oscuro. Aún salgo a tomar la JV cuando las calles son iluminadas por faroles, aún tengo que llegar a la radio a limpiar mis zapatos tras los pisotones en el transporte público y sigo detestando el frío artificial de la oficina. Algo si está claro… estoy regresando poco a poco al camino del Salmón.
Para evitar el trauma, la semana pasada salí con dos amigas. Rajamos, nos reímos y compartimos todo lo que hicimos durante el año que no nos vimos. Espero no perderlas de vista ahora que me reencontré con ellas. Conocerlas es parte de lo mejor que me ha pasado el 2008 (Además del concierto de Andrelo en Lima). Van dos amigas recuperadas.
Hoy, lunes de descanso, salí a comprar algo que planeaba hace semanas… realmente meses. Tomé mi tradicional Mocacchino venti con extra chocolate y compré un disco triple de Calamaro que aún faltaba en mi discoteca personal. Cambié de shampoo, me puse otro perfume y hasta me lancé a la avenida Universitaria por donde no había crucero peatonal.
Algo nuevo, algo regalado… solo me faltó algo prestado. La calle me dio la bienvenida a mi primer lunes de retorno al Camino del Salmón… tengo nuevas ideas como el unirme al enemigo (Para aprender sus tácticas), leeré dos libros a la vez (por este mes), planificaré un poco mi viaje de desconexión (Tengo doce días para desaparecer), rehabilitaré mi cuarto oscuro y buscaré conectarme otra vez con mi familia (Es cumple de mi abue). Bueno, espero que estés en mi ruta… sino mírame pasar, pasaré a toda marcha por el Camino del Salmón.
Pdta. Otra vez molestan a Andrés por lo de la ‘apología al porrito’. Libertad señores, el que quiera volar, que escoja los medios.





